El Día de la Revelación: Uno más de los Sci-fi’s de Spilberg

¿Cómo afectaría la existencia humana si la vida extraterrestre fuera demostrada de forma irrefutable y pública? ¿Afectaría eso nuestras creencias o nuestra fe? 

Basada en una historia original del mismo Steven Spielberg y con un guion de David Koepp, El Día de la Revelación está protagonizada por Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo. 

La historia sigue dos líneas narrativas que terminan conectándose, muy al estilo de Babel (Iñarritu, 2006): la primera, un experto en ciberseguridad que está a la fuga tras robar información confidencial que ha sido escondida por décadas, capaz de revelar un secreto oculto; la segunda, una meteoróloga que tras ver un cardenal rojo, comienza a experimentar fenómenos inexplicables mientras el mundo sigue obteniendo señales intensas y evidentes de que la humanidad podría no estar sola en el universo.

Un potente regreso al cine extraterrestre en tiempos actuales

​​Con este filme Spielberg vuelve a los extraterrestres por primera vez en más de dos décadas. Su última incursión en el género fue Guerra de los Mundos, en 2005, una historia de invasión y supervivencia muy diferente a esta, donde El Día de la Revelación se siente un relato más maduro y realista, si lo comparamos también con algún otro de sus filmes —una batalla rápida Spielberg vs Spielberg—, como E.T. El Extraterrestre, donde el asombro y la emotividad brillan.

Acá, la historia se siente más bajada a la realidad, donde la curiosidad y el asombro nos une a los tiempos actuales modernos, donde la tecnología hace que las noticias vuelen en cuestión de minutos, y las conspiraciones gubernamentales están presentes y latentes en el mundo donde el pánico mediático reina, y donde la IA hace que nos preguntemos si lo que estamos viendo es real o no, generando incredulidad hacia entes externos.

Spielberg hizo Encuentros Cercanos del Tercer Tipo en una época donde la información dependía de periódicos y gobiernos. Hoy, si apareciera evidencia irrefutable de vida extraterrestre se haría viral en segundos, los gobiernos perderían el monopolio de la narrativa y millones de personas estarían viéndolo en vivo. Lo que nos hace pensar que la verdadera incógnita ya no es “cómo reaccionaría la humanidad ante el contacto alienígena”, sino qué tan difícil sería interpretar la noticia más relevante de la historia. Entre transmisiones en vivo, teorías virales y memes, me pregunto si la inmediatez de las redes sociales nos ayuda o perjudica en un momento como ese.

Trauma infantil en actuaciones bastante humanas

Las actuaciones de Josh O’Connor y Colin Firth son excesivamente buenas, son humanas, nos dejan ver su rango actoral en diferentes situaciones de suspenso, misterio y bastante dramáticas, pero Emily Blunt es la estrella fugaz de este universo extraterrestre, quien hace que brille la historia de principio a fin. Su representación de una meteoróloga ansiosa a la que le ocurre un fenómeno inexplicable me pareció grandiosa, porque da una actuación que equilibra mostrar duda, ansiedad y tener conocimiento infinito, pero decirlo de forma calmada con las palabras adecuadas. 

Entre ataques de ansiedad, miedo a lo desconocido y el peso de un recuerdo que la ha acompañado durante décadas, Emily Blunt logra encarnar a una mujer que vive atrapada entre lo que sabe y lo que no puede explicar. Su actuación transmite el desgaste emocional de alguien que necesita respuestas, pero termina encontrándose frente a un misterio aún más grande. El resultado es un personaje complejo, vulnerable y profundamente creíble que se convierte en el corazón emocional de la película.

Persecución, persecución y… desenlace

Si bien la trama y las actuaciones se me hicieron bastante buenas, la forma en la que es ejecutada me dejó un poco que desear. La primera mitad de la película es contextual, lo que hace que sea excesivamente lenta por momentos, e incluso un poco mal actuada. Hay situaciones por las que en verdad nadie pasaría en un momento así y cosas que se salen completamente de la realidad —¿en verdad un chico de tech va a burlar solo a cientos de militares gubernamentales?! También llega a haber personajes secundarios que odias, a pesar de que estén solo unos minutos en pantalla —disculpa Wyatt Russell, no es personal. 

La segunda mitad tiene un ritmo distinto, donde la persecución sigue llevándonos hacia un lugar de respuestas en lugar de preguntas. Llegamos a un desenlace que nos envuelve y recompensa la espera, aunque incluye un giro inesperado que me sacó un poco de la experiencia por lo repentino de su ejecución, ya que se sintió algo desconectado del tono que la película había construido hasta ese momento.

Una actual película familiar de OVNIS

Este filme me parece bastante bueno, un éxito hollywoodense rotundo que romperá sin duda los récords en taquilla. La belleza del trabajo de Spielberg permanece ahí: convertir conceptos extraordinarios en experiencias profundamente humanas donde las emociones de asombro prevalecen. 

Les recomiendo verla en la pantalla más grande que puedan encontrar, no sólo por su espectacularidad visual, sino porque nos recuerda por qué seguimos yendo al cine: para maravillarnos con lo desconocido y salir de la sala haciéndonos preguntas sobre nuestro lugar en el universo.

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