Mortal Kombat II: El caos y la sangre de vivir el kombate en pantalla grande

En la vida, uno elige sus peleas… a menos que estés en el torneo de Mortal Kombat, donde las peleas te eligen a ti.

Mortal Kombat II es la secuela del filme basado en el videojuego de 2021. Ahora, la trama ya no se enfoca en explicar el contexto del torneo, sino en continuar inmediatamente después de los eventos de la primera película, donde finalmente llega el momento de que los elegidos de la Tierra se enfrenten a Shao Kahn y a los guerreros del Outworld.

Recordemos que todavía faltaba un último elegido para representar a la Tierra, y aquí nos presentan a Johnny Cage como el seleccionado final. Para interpretar a este nuevo personaje principal eligieron a Karl Urban, nuestro querido Billy Butcher, quien aquí decide convertirse en el actor cari-lindo, arrogante y hollywoodense… aunque también me dejó sentimientos encontrados con el falso acento californiano que intenta —y falla— mantener durante toda la película.

Brutalidad en toda la extensión de la palabra

Conociendo el contexto del juego, me alegra muchísimo que no dejarán de lado la esencia de la violencia y brutalidad que lo caracteriza. Las escenas de pelea están muy bien dirigidas; los kombos, la magia y los poderes especiales nunca faltan, culminando en algunos de los fatalities (combos finales para derrotar a los oponentes de la manera desagradable) más impresionantes que he visto en pantalla. 

Si bien el guión es malo y predecible —igual que varias actuaciones— tengo que admitir que visualmente esta película es una joya. Los efectos especiales y la escenografía digital donde suceden las peleas son espectaculares y, al ser una película filmada para IMAX, puedo asegurarles que la calidad visual está completamente fuera de control.

La emoción de introducir nuevos personajes

Como fan del videojuego, podrán imaginar la emoción que sentí al ver en escena a Baraka, Sindel, Jade y Kitana, personajes que muestran su poder y su fuerza agresiva y decisiva, durante diferentes momentos de la historia, enseñándonos un poco de sus motivaciones y del porqué hacen lo que hacen.

Tampoco crean que aquí existe un análisis psicológico profundo de los personajes, porque definitivamente no es ese tipo de película. Aquí lo importante es la acción, la fantasía y el espectáculo de un torneo intergaláctico donde está en juego que la Tierra sea absorbida por Shao Kahn. Al haber tantos personajes simultáneos (5 vs 5), siempre hay algo que atrapa al ojo, una misión secundaria o un enigma por resolver. 

¿A quién le importan las inconsistencias del guión?

Creo que no lo había mencionado, pero necesito decirlo: esta es una película hecha para fans del videojuego. Si no están familiarizados con Mortal Kombat y no entienden el contexto de las peleas o de los personajes, probablemente la experiencia les parezca un desastre absoluto.

Este es un filme donde el verdadero ente que dicta la dirección de la historia es el poder del guión, dejando muchas decisiones completamente arbitrarias y absurdas. Aun así, encontraron un punto medio interesante entre la hipersensibilidad actual y elementos que no podían faltar, logrando una adaptación que respeta bastante el material original sin tomarse libertades creativas innecesarias.

La primera entrega dejó muchísimo que desear en creatividad, fantasía y magia, pero esta segunda película sí abraza por completo lo ridículo, fantástico e infinito que puede ser el universo de Mortal Kombat, mostrándonos más criaturas, más mundos y más posibilidades dentro del torneo.

LA VERÍA MIL VECES

Llevo jugando Mortal Kombat desde 2011, y el personaje que siempre elijo para jugar es Kitana, así que pueden imaginar mi emoción al verla tener más tiempo en pantalla y explorando la relación que mantiene con su padre, Shao Kahn, y con su madre, Sindel, además de entender mejor sus motivaciones y cómo convive con otros personajes dentro de la película, al intentar decidir su futuro y su lealtad. 

Y no, esto no fue puro fan service. Hay varias muertes importantes —que obviamente no voy a mencionar para evitar spoilers— pero sí puedo decirles que cada una vale completamente la pena verla en pantalla grande, todavía más si es en IMAX.

Ahora, dejando de lado toda la pasión que le tengo a este videojuego… sí tengo que admitir que es una película bastante mala:


0/10 de guión.
2/10 de actuaciones.
20/10 de escenografía digital y efectos prácticos.
1000/10 de valor emocional como die hard fan.

Véanla en cines este mayo y griten al unísono cuando Scorpion diga: “GET OVER HERE”, yo lo hice. Puntuación en vidas de gato: 🔥🔥6 de 7🔥🔥

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