1938: Si no podemos salvar el petróleo, lo vengaremos…

A lo largo del año de 1938, el Presidente Lázaro Cárdenas, enfrenta la decisión más difícil de su mandato: expropiar la industria petrolera. Poderosas empresas extranjeras no están dispuestas a permitirlo; la resolución implica además indemnizarlas para evitar un conflicto internacional de grandes magnitudes. Es aquí donde el pueblo mexicano se une para aportar lo que puede con tal de que el petróleo regrese a las manos de la nación.

 ¿Qué no ves que eres un puente entre el salvajismo y el modernismo?

Salvador, el ingeniero salvador de la humanidad.1

Cuando el petróleo fue nuestro…

¿Te imaginas una película mexicana de orígenes donde nuestro protagonista se codea con algunas de las figuras más trascendentales de su universo como si de un evento de Vengadores se tratase? Pues pronto llega a cines una historia que sabe colocar al General Lázaro Cardenas, a León Trotsky,  al presidente Roosevelt, a Frida Kahlo y al masiosare en un mismo metraje.

Aunque el 18 de marzo se siga celebrando el aniversario de la Expropiación Petrolera en México, los procesos políticos en nuestro país han despojado al pueblo de los esfuerzos que otros han realizado.

En 2013 el presidente Enrique Peña Nieto logró la aprobación de la Reforma Energética, en donde de alguna manera ponía fin al proceso que el presidente Lázaro Cárdenas había comenzado en 1938. En el marco de la guerra energética nace la gesta de la película de 1938: Cuando el petróleo fue nuestro por Sergio Olhovich, leviatán que iniciara su carrera como realizador en 1969 y que tardó más de 20 años para volverse a colocar en la silla de director cinematográfico. 

En la realidad del cine mexicano, hasta los realizadores establecidos tienen dificultades para poder seguir trabajando en esta industria tan celosa. Olhovich atraviesa el tiempo y espacio para lograr esta película, que incluso ya en su ejecución tuvo que parar durante alrededor de cuatro años para poder terminarla, intentando conseguir todos los recursos para contar de manera digna lo que para él es uno de los momentos más importantes de Historia en nuestro país.

Un despliegue actoral que sostiene el drama petrolero

Como no se podía esperar de otra manera en un proyecto de la ascendencia Ollhovich, el despliegue actoral sostiene el DCP, entre una mezcla de material de archivo,  viñetas de introducción y episodios de corte historiográfico; 1938 busca ejemplificar con detalle el pensamiento que llevó a ejecutar la expropiación petrolera. 

El elenco es comandado por un fabuloso Ianis Guerrero, quien interpreta al General Cárdenas a través de sus episodios de meditación y pelea interna por dejar un territorio mejor que el que tomó cuando comenzó su presidencia. El actor toma la vida de Lázaro Cárdenas y la coagula en una interpretación que bien podría volverse icónica. Durante la conferencia posterior a la función de prensa nos platicó su proceso creativo, desde la investigación para comprender la mente y cuerpo de Cárdenas, hasta el performance enérgico y adaptado. Es notoria su pasión por el personaje. 

Ianis de alguna manera se convierte en la voluntad de Olhovich, quien aun con su ingenio, ya se nota cansado en muchos sentidos —tiene más de 80 años. La voz del intérprete se siente preponderante entre todos, pareciera comprender el proyecto como solo su creador podría, y la visión que se buscaba transmitir definitivamente se encuentra en su discurso. 

María Penella, Baltimore Beltrán y Sergio Bonilla terminan por potenciar al equipo de trabajo actoral, un equipo que sin duda realizó su tarea durante los procesos de pre-producción para ejecutar un trabajo notable. Remarco todo el trabajo de documentación que Baltimore Beltrán realizó sobre Francisco J. Mújica, un militar y político mexicano perdido entre los montones de nombres que se leen en la Historia, un proceso que resalta a Baltimore como un intérprete enfocado en dar lo mejor de sí.

María Penella llena de alma la pantalla en cada uno de sus textos, y reviste de sentido el pensamiento de personajes originales que están expresando la idea de los mexicanos sin nombre de aquella época. 

De lo político en el cine

En virtud de intereses artísticos,1938 es una película que coloca a los personajes en un lente angular lo más lejano que el decorado o locación permita, y ve a los actores ejecutar su trabajo, sin demasiada parafernalia entre un plano y otro. Debo decir que aunque no es mi estilo de cine, comprendo el uso de los recursos para priorizar el sentido actoral, siendo la puesta en escena más importante que la puesta en cámara, obviamente con un sentido narrativo interno. 

La mezcla de formatos expresivos también puede prestarse poco a la imaginación, tenemos un personaje que nos habla directamente a la pantalla, sugiriendo la forma de apreciar la obra, academicista y directa. Tan directo es el discurso de Olhovich que un compañero de la prensa se sintió afrentado  —y así lo expresó—, por no ser una forma de expresión más centralista y en todo caso tendido hacia la izquierda. 

Para mi no podría tener menos importancia si un discurso se decanta de un lado o de otro, mientras la expresión artística se esfuerce en ser honesta. Tenemos a Leni Riefenstahl con su Triunfo de la Voluntad (1935) y a Bertolucci con su Novecento (1976); el cine es político en mayor y menor medida, y me sentiría muy decepcionado si un autor censura su forma política por no generar una inclinación en pantalla.

El ejercicio de 1938 es coherente en todo momento, ejerce una influencia en su forma de expresar el tono actoral de sus intérpretes, y la aceptamos  siempre con sentido crítico. Sin embargo, no es para todos, y no necesariamente es la obra artística que se podría intuir; sin duda pareciera un tratamiento del universo Marvel encontrarse con Frida Kahlo en los pasillos de la narrativa para después tener un cameo de Roosvelt; para mi  esos detalles me hacen clasificar con 4 vidas de 7 gato la película.

Llegará a salas mexicanas el próximo 20 de marzo, a 87 años de la expropiación petrolera, y con respaldo no solo de Corazón Films, sino de una cuarta transformación que aplaude esta expresión audiovisual. 

  1. Café Tacvba (1994). Trópico de Cáncer. Re. Warner Music México, S.A. de C.V. ↩︎

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