Si pudiera, te patearía. La maternidad no es un juego

Con su vida literalmente derrumbándose a su alrededor, Linda intenta lidiar con la misteriosa enfermedad de su hija, su marido ausente, una persona desaparecida y una relación cada vez más hostil con su terapeuta.

Un tema incómodo retratado de forma exquisita

Por mucho tiempo la maternidad fue un tema sagrado, el amor de una madre era incuestionable y ser madre no podía ser nada más que una bendición, de las mejores cosas que pueden suceder en la vida femenina. 

Por allá en 1979, Kramer vs. Kramer puso en entredicho lo que se daba por sentado hasta entonces acerca de la maternidad. Mucho más tarde, de la mano de Lynne Ramsay en 2011 llegó Tenemos que hablar de Kevin, la obra cumbre sobre el tema y desde entonces se ha vuelto un tropo más recurrente pero que no pierde interés ni deja de ser complicado.

En 2025 también de Lynne Ramsay llegó la no tan afortunada Matate, Amor, donde el tema de la maternidad era eclipsado por el hambre de cámara de sus protagonistas. Afortunadamente también llegó  Si pudiera, te patearía, película que expone lo difícil, delirante, cruel y agotador que puede ser la maternidad –que por cierto qué gran título para resumir precisamente eso.

Si pudiera, te patearía tiene como protagonista a Linda, una  terapeuta que lidia con las problemáticas de ser madre de una niña enferma en un momento de su vida donde todo se cae a pedazos. Su esposo no está presente, su departamento sufre de un agujero gigante en el techo, sus pacientes están fuera de control y además se ve cuestionada en su forma de llevar la maternidad por los médicos de su hija. Lo que la guía al borde del colapso y a librar una batalla emocional de la que es imposible salir ilesa.

La cámara al servicio de la historia

Si algo es sobresaliente en Si pudiera, te patearia es la dirección exquisita de Mary Bronstein, cada plano, cada encuadre se nota pensado a detalle, desde la primera escena, un close up que hace un zoom milimétrico al rostro de la protagonista nos  mete de lleno a la película, a la historia y nos plantea un personaje al que no vamos a soltar. Y así continua, a diferencia de Matate, Amor, donde la cámara está al servicio de los actores para que se luzcan, la camara de Mary Bronstein está al servicio de la narración, lo que al mismo tiempo, y no se si aproposito, tambien eleva la actuación de Rose Byrne; simplemente una dupla sensacional directora y actriz principal.

Dos invitados muy especiales

Además de la incontestable actuación de Rose Byrne, hay dos rostros que sorprende verlos en pantalla por lo bien que lo hacen: Conan O’BrienA$AP Rocky. El presentador de televisión y la estrella de Rap llevan a cabo actuaciones importantes que logran congeniar con el público, armonizar y convivir en pantalla sin robar protagonismo a Rose Byrne  quien sin duda es la estrella pero que bien funcionan todos en conjunto.

Tal vez no es tan súbita como lo fue Kramer vs. Kramer, ni tan impactante como lo fue Tenemos que hablar de Kevin pero es un ejercicio sobre  un tema de los que es difícil tocar por incómodos, lo salva muy bien y sale avante gracias una dirección y actuaciones muy buenas, por ello se lleva 5 de 7 vidas de gato y una recomendación genuina porque Si pudiera, te patearia augura un futuro prometedor para  Mary Bronstein y Rose Byrne.

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