Yorgos Lanthimos no se traiciona al realizar este remake de la película surcoreana “Jigureul Jikyeora!” (Save the Green Planet) y entrega una de sus sátiras más directas a su propia filmografía.
Hace años cuando internet llegó a nuestras vidas todos auguramos un futuro prometedor. Con tanta información y conocimiento en las manos de las personas solo se podía mejorar. Quién iba a pensar que en la actualidad uno de los males de nuestra sociedad es el aumento de la desinformación y la desigualdad social, la primera potenciada por las redes en internet, la segunda ignorada o minimizada por las mismas.
Yorgos Lanthimos aprovecha Bugonia para lanzar una crítica y burla a esa realidad en la que nos estamos desarrollando pero sin satanizar a las personas que creen en ello. Para esto regresa a un cine más modesto en su forma —curiosamente es su película más cara hasta el momento— pero potente en su fondo, todo para enfocarnos en el lado más humano de esta realidad que quiere retratar.

Un Yorgos contenido no es un Yorgos menos impactante
En este peculiar remake conocemos a Teddy, interpretado espléndidamente por Jesse Plemons, un apicultor que cuidadosamente nos explica la importancia de las abejas en nuestro ecosistema para mantener el equilibrio de la vida, con información sustentada y verídica, pero que usa de pretexto para, entre otras razones que después nos desvelarán, convencer a su primo, Don que deben secuestrar a Michelle Fuller, una importante CEO interpretada por Emma Stone, jefa de una poderosa farmacéutica y a quien acusan de querer acabar con las abejas porque es parte de una conspiración alienígena que busca acabar con la vida humana.
Una de las cosas más interesantes que encontramos en la película es la forma en que Lanthimos se acerca a la historia. Las locaciones son mínimas con predominancia en la casa y sótano del protagonista, lo que nos encierra en el mismo mundo distópico de su universo así como en la mente herida y tortuosa de Teddy, siendo a la vez un reflejo de lo que Michelle representa en esta narrativa.
Al principio es absurdo y bastante cómico que estemos presenciando el secuestro de una mujer poderosa por una razón bastante ridícula. Aunque ella la reconozcamos como una persona que ha perdido su humanidad al ser la principal cabeza de una poderosa empresa farmacéutica que parece arruinó la vida de muchas personas, es casi imposible tomarse en serio que Teddy crea que ella sea un alienígena parte de una conspiración para dominar la Tierra.
Pero Lanthimos es tan mordaz en su narrativa que no pocas veces creemos que no es tan ridículo que un hombre que ha sufrido tanto por culpa de las decisiones que tomó esta poderosa mujer que secuestró, piense que es un ente inhumano que no le importa la personas que considera por debajo de ella y que solo sirven como recursos desechables para lograr sus propios objetivos.

Entendiendo a los teóricos de la conspiración
Durante todo el metraje juega con la propia percepción de sus personajes, con Don como esa tercera visión que duda sobre lo que su primo cree, lo que él mismo entiende y lo que Michelle representa, pero sin la fuerza para enfrentarse a ninguno de los dos, por culpa de una inseguridad que parece que ha construído por el propio mundo en el que está viviendo.
Este es un recurso que se extiende a nosotros la audiencia, poniendo en duda nuestra propia capacidad para diferenciar lo que consideramos lógico y lo que consideramos absurdo, al hacernos empatizar fuertemente con el conspiranoico. Entendemos que su paranoia no es más que un reflejo de las desigualdades que marcaron su vida y eso nos vuelve deseosos de que su plan, por muy absurdo que sea, pueda realizarse como él desea.
La película en su eje es una lucha entre dos opuestos de una sociedad donde el poder y quien lo ejerza son quien dicta la vida del otro, pero teniendo origen en quien beneficiado por el sistema, pisotea a quien va de pie. Esto se refleja perfecto en que los elementos más sobresalientes de la película son las actuaciones tanto de Jesse Plemons como de Emma Stone como las dos fuerzas que le dan sentido a su tesis.
Y la raíz de esto está en la importancia que le da al mostrar que el origen del problema de la desinformación, la conspiranoia y demás pensamientos anti intelectuales están fuertemente ligados a la desesperación humana que ocasiona un sistema con una fuerte desigualdad social, donde la gente con poder desnuda y deshumaniza a las personas que subyugan.
La respuesta a muchas de esas situaciones tiende a ser la radicalización a la que desesperadamente muchas personas se acercan, para tratar de darle algún sentido a las desgracias por las que injustamente han pasado.

El problema no es quién cree, sino porqué lo cree
Lanthimos se burla de las ¨conspiranoias¨ pero no juzga a quienes las creen. Busca entender porqué hay personas que fervientemente creen en cosas tan absurdas como que la Tierra es plana o que hay alienígenas viviendo entre nosotros, y logra desnudar todo esto hasta su lado más humano pero también al más increíble y absurdo. Su capacidad narrativa es tan buena y ácida que incluso se atreve a meter un final que se puede entender como una subversión de cómo se satirizan los problemas sociales contemporáneos.
Quizá la raíz de los males ¨conspiraoicos¨ y des-informativos no son cuestión de chiflados que fantasean con mundos imposibles, sino son consecuencia de un sistema donde la desigualdad dicta las decisiones y percepciones de quienes la sufren, 6 de 7 michividas a la nueva película de este director tan relevante.

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