Nosferatu: ¿Una nueva faceta de Robert Eggers?

Historia gótica de obsesión entre una joven hechizada y el aterrador vampiro encaprichado de ella, que causa un indescriptible terror a su paso.

La joven promesa es ahora ley

Una bruja que acecha el bosque en donde habita una familia llena de fe, dos hombres al borde de la locura en un faro alejado de la gente; esas fueron las historias que catapultaron a Robert Eggers como una de las promesas más grandes del cine moderno, específicamente del terror.

En su última obra, El hombre del norte, Eggers se desenvolvió en un nuevo territorio, en donde lo épico prevalece en cada una de sus escenas, expandiendo los horizontes de toda aquella mitología nórdica que tanto lo apasiona, todo trabajado desde un punto de vista que simula la obra de William Shakespeare, Hamlet

Fue aquí en donde Robert Eggers tuvo su acercamiento con el concepto de adaptar una obra y después de su tan conversada El hombre del norte, no tardó mucho en darle la noticia al público sobre el nuevo trabajo que tenía bajo el brazo, de nueva cuenta una adaptación; es así como nace la tan esperada Nosferatu, una nueva versión del clásico de 1922 que nos presentó al tan famoso conde Orlok, un vampiro referente en el cine, la literatura y la cultura, nacido en el expresionismo alemán.

El regreso al clásico

Nosferatu nos presenta a una joven llamada Ellen Hutter (Lily Rose Deep), que en medio de su soledad lleva a cabo un ritual pagano que invoca a un oscuro ser, conocido como Nosferatu. Años después esta entidad traerá problemas a la vida de Ellen y de sus seres queridos, por lo que su esposo Tomas Hutter (Nicholas Hoult), deberá buscar ayuda para poder eliminar estos problemas de la vida de su esposa, aunque eso implique enfrentar cara a cara al mismísimo Nosferatu.


Uno de los grandes elementos que ha caracterizado la filmografía de Robert Eggers es la creación de una atmósfera siniestra, la cual se presenta como el cimiento de la obra, Nosferatu no es la excepción. Eggers, por medio de su fotografía, diseño de producción y de su gran ingenio para presentar escenarios, logra generar una atmósfera oscura y creativa, que si bien no es algo que no hayamos visto en otras cintas del género, sí logra mostrarse como la identidad de la cinta y no sólo eso, sino que también juega con la psicología de sus personajes y con la personalidad de las personas que los rodean.

Performance de calidad

Las actuaciones, como era de esperarse, son de primer nivel. Robert Eggers, vuelve a mostrar que además de saber guiar un proyecto en cuestiones de producción, también es un gran director de actores, que puede sacar lo mejor de ellos en su obra. 

Un claro ejemplo de ello fue la actuación de Anya Taylor Joy en The Witch, la cual fue parteaguas de su tan ahora reconocida carrera, mismo caso con Robert Pattinson en The Lighthouse, que después de haber sido un actor que era encasillado por el público, pudo mostrar que él es más que aquellos personajes de sus primeros trabajos. 

Y en este caso tenemos a la protagonista Lily Rose Deep, que de principio a fin, entrega a uno de los mejores personajes de la filmografía de Eggers, no sólo por su trabajo corporal y emocional, sino también encontramos en ella, un personaje totalmente bien construido.Con Nicholas Hoult pasa igual, que pese a ser un actor que de igual manera ha sido encasillado por los grandes blockbusters en los que ha trabajado, aquí muestra que su potencial va más allá de haber interpretado a alguien en una película basada en un cómic.

Sombras, y no expresionistas

Claro que la película no es perfecta y probablemente llegue a posicionarse como una de las más flojas de Eggers en cuestión de narrativa. Aunque la historia como bien se ha mencionado, es una adaptación y esta entrega es un remake, por obvias razones es un guion que prácticamente se ha construido en base a estos elementos.

Hay muchos momentos en los que parece que la historia se queda estancada, el tiempo se siente independientemente de que tanto estés disfrutando la cinta, pues hay una distribución bastante extraña en donde los picos se hacen presentes una y otra vez. 

El manejo de la tensión si bien es excelente, el mismo diálogo y la misma dinámica de la cinta lo llegan a cortar para darle paso a otra cosa que ya procesada la película, te das cuenta de que pueden llegar a ser bastante irrelevantes.

Si eres fanático del cine de Robert Eggers, sin duda alguna con Nosferatu te vas a encontrar con una narrativa totalmente diferente a lo que nos tiene acostumbrados, sin embargo su esencia sigue estando presente en muchos otros aspectos.

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