La comedia es buena en México
Que gran año estamos teniendo para las películas de comedia nacionales, aquellas que habían sido encasilladas durante varios años como cine chatarra, ––o sí, el tipo de cine que a México le gusta hacer y consumir.
A mano del director y guionista Santiago Mohar Volkow, tuvimos una de las cintas más irreverentes y atrevidas del género hace unos meses; Buen Salvaje hizo que el ojo del público y la crítica le prestara atención a lo que estaba haciendo y también a su destacado elenco de renombre.
Lo que comenzó siendo un proyecto elaborado entre amigos en una hacienda y con un par de tequilas encima, terminó transformándose en una cinta que marcaría el 2025 para la comedia nacional y además despuntó la carrera de Santiago Mohar, pues con un característico estilo visual, una narrativa descontrolada sobre la cultura mexicana y un sentido del humor ácido, lo han hecho construir su estilo cinematográfico y con su nuevo largo, Una película de amor y guerra, vuelve a demostrar que estamos frente a una buena racha de producciones que te harán sacar tus mejores carcajadas.
Una película de amor y guerra nos narra la historia de Pepe (Andrew Leland), un empresario millonario que busca construir lo que parece, el atractivo turístico más grande de México y que hará que el país se posicione como potencia mundial.
Pese a la aprobación de este proyecto y la fe de altos mandos puesta sobre él, todo se verá truncado cuando en el área donde se planea llevar esto a cabo, se hagan presentes un grupo de personas de la comunidad que buscan rescatar y preservar la zona en la que habitan. Pepe, en medio de este conflicto y de un conflicto que involucra su situación amorosa ––se acaba de comprometer––, se embarca en una odisea al puro estilo mexicano, para poder llevar a cabo sus planes.

Una sátira de nuestra Historia
Este largo es una clara sátira tanto a la historia de México y cómo es que en diferentes tiempos ha habido tierras que fueron ocupadas por personas que invadieron o tenían el poder adquisitivo para llevar a cabo este tipo de ocupaciones y desalojar a quienes habitan ahí.
Una ingeniosa narrativa que logra hacer que la historia sea interesante en todo momento aún cuando no tiene un ritmo bien establecido y esto podría hacer que dependiendo del público funcione o no.
Aunque todo es interesante y te atrapa de inicio a fin, con cada escena que pasa parece que vamos viendo una película diferente tras otra, la historia siempre es la misma, pero el estilo de su narrativa no. Tenemos una interesante voz en off que nos narra los hechos de una historia segmentada en varios capítulos con personajes carismáticos que saltan de un lugar a otro y justamente esto puede hacer que la combinación de tantas cosas pueda ser demasiado.

Un cast imparable
El cast ––casi el mismo que Buen Salvaje–, logra brillar nuevamente gracias a esta dinámica que logran tener con el equipo detrás de la película y es que de nuevo es una película realizada entre amigos y está confianza de: decir/no decir, hacer/deshacer, está presente en la pantalla en todo momento.
Andrew Leland es súper carismático y cada que habla o qué aparece en pantalla tira un chiste nuevo sobre la mesa, hace referencias locas y divertidas a la cultura moderna y también a lo pasado, además de que tiene una capacidad actoral de aplaudir, ya que a todo tipo de personaje que le pongas enfrente logra conectar con ellos en conversaciones y en acciones, aún cuando se trata de interactuar con un perro.
También tenemos a Lucía Gómez Robledo, que interpreta a Constanza, una mujer de cliché telenovelesco, la típica mujer atrapada en un amor con dos y la decisión de quedarse solo con uno, lo que la orilla a tomar otras decisiones.
Y aunque Constanza es manejada bajo esta burla con una exageración en su escritura, nunca se siente de sobra todo lo que demuestra en pantalla, incluso es uno de los personajes con uno de los arcos más atractivos de la cinta y eso ya dice mucho, sumado a que es un pilar para que la historia de Pepe se desarrolle.
Teatral, absurda y divertida, con tintes de ser una obra hecha por Wes Anderson; Una película de amor y guerra se convierte en una de las propuestas más interesantes del año en cuestión de comedia y también en el cine nacional hablando en general. Simplemente una cinta hecha con toda la intención de que la pases bien y también de que te lleves una reflexión, 6 de 7 vidas de gato a esta película contada a su manera tan ingeniosa y divertida.

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