La Odisea: El regreso; cuando los dioses no son necesarios.

Tras 20 años de ausencia, Odiseo aparece en las costas de Ítaca, demacrado e irreconocible. El rey ha regresado por fin a casa, pero muchas cosas han cambiado en su reino desde que partió para luchar en la guerra de Troya. Ahora, se verá obligado a enfrentarse a su pasado para salvar a su familia y recuperar el amor que ha perdido.

La épica se calienta en Hollywood… a modo de drama

Hay una gran expectativa sobre una película basada en la Odisea, no es precisamente está pero en lo que aquella llega, La Odisea: El regreso se antoja como un buen aperitivo para ir calentando los motores en lo que llega la adaptación de Nolan.

Esta adaptación de la clásica épica griega viene  a cargo del director Uberto Pasolini, director de Todo o nada (1997), Buscando A Alguien Muy Especial (2020) y Machan (2008); así como de las estrellas Ralph Fiennes y Juliette Binoche, quienes cargan con la película entera en sus hombros.

La historia de la Odisea es muy larga: hay guerras, héroes y dioses enfrentados, criaturas mitológicas y relaciones amorosas complicadas pero en esta adaptación no vamos a ver eso ––o por lo menos casi nada de eso. 

Esta película adapta solo la última parte del clásico, a partir del canto XIII cuando Odiseo regresa a Ítaca a recuperar a su esposa y su reino. La adaptación de Pasolini, prescinde por completo de la intervención de Atenea y de cualquier criatura que insinúa algo fantástico y no queda claro si esto es una decisión artística pero parece más una cuestión de presupuesto.

Sin Dioses pero funciona

Al final no importa que no  aparezca Atenea, por que la historia que aquí cuentan no es la de un hombre contra los dioses o contra el destino, es una historia de hombres contra otros hombres, un enfrentamiento claro y sin censura, aun así permanecen las  historias más plausibles y logra conservar la esencia de esa parte de la Odisea, por lo que hay un buen trabajo de guión que logra salvar las ausencias con un drama más terrenal.

El problema más grande puede ser el título que le asignaron en nuestro territorio, la película como Odisea es una historia incompleta, carece de las partes más emocionantes. El título original, The Return, le da más sentido a lo que vemos y es mucho más adecuado para lo que se cuenta; así que esta movida publicitaria puede que termine jugando más en contra que a favor cuando el público llegue buscando encontrarse una épica y al salir pueda sentirse un poco engañado.

Fiennes y Binoche no defraudan

Si no se echa de menos a los monstruos marinos de la Odisea es porque encontramos a otros monstruos, pero de la actuación, actores con una carrera grandísima y reconocimiento absoluto ganado a pulso. 

Ralph Fiennes no solo presume una transformación física sino que logra encarnar un Odiseo cansado de su travesía pero dispuesto a seguir luchando hasta el final y Juliette Binoche entrega una Penélope adorable y firme, contenida y reaccionaria al mismo tiempo, un mar de emociones que fluye sin obstáculos, definitivamente lo mejor de la película.

La Odisea: El regreso tal vez no es la mejor adaptación ––esa obviamente es Bob Esponja: La película–– y no es lo que esperamos al escuchar el título pero es una buena película, especialmente si ya se conoce la historia de antemano, con un guión bien trabajado y un par de actuaciones grandilocuentes que hacen que la experiencia de ver esta película valga la pena, aún cuando carezca de toda la épica y magia de una historia contada mil veces como lo es la Odisea. 4 vidas de 7 de calificación, y eso gracias a Juliette Binoche.

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