Fly
Superman / Clark Kent / Kal El es un personaje difícil de escribir y de adaptar, o al menos esa es la idea general que se tiene sobre él. Pero hay historias en cómics y adaptaciones en diferentes medios que demuestran que no es así y que si lo vemos desde otra perspectiva, el problema quizá sería la falta de entendimiento hacia lo que significa y representa Superman. Con esto no me refiero a que no puedan existir diferentes versiones del mismo, solo que es indudable que lo que define al personaje como el ícono que es, simplemente no se terminaba de plasmar en pantalla grande desde que Richard Donner hizo lo suyo en 1978.
Cuando se anunció que James Gunn no solo sería el encargado de escribir y dirigir una nueva versión del Superman, sino también que sería el jefe del estudio encargado de desarrollar todo un nuevo universo cinematográfico, las dudas no tardaron en llegar. Y no porque el director no fuera el indicado ––experiencia le sobra–– sino porque al último intento de Warner y DC por competir contra la maquinaria de Marvel no le fue bien, pero principalmente porque quedaba la incertidumbre de si James Gunn era capaz de entender al personaje teniendo el estilo tan particular y marcado que tiene. Afortunadamente las dudas eran infundadas.

People were going to die!
En Superman conocemos a un Clark/Superman/Kal interpretado de maravilla por David Corenswet; Superman lleva ya varios años en activo y día con día se enfrenta a las amenazas que ponen en peligro a los demás mientras mantiene su vida profesional como reportero en el Daily Planet así como una reciente relación romántica ––y claramente sexual ¡yei!–– con Lois Lane, interpretada grandiosamente por Rachel Brosnahan. Lo interesante aquí es que la historia se enfoca rápidamente en que nuestro protagonista tiene que lidiar con las implicaciones que sus acciones como superhéroe pueden tener en la vida del mundo entero así como en sus propias convicciones personales.
Su conflicto principal e interno se desencadena después de que se involucra en un asunto político externo al evitar una “guerra” ––que luego de ver las imágenes del conflicto armado, parece más bien otra cosa–– entre dos naciones ficticias. Una de ellas, que económica y armamentisticamente es superior, pretende invadir a la otra bajo el pretexto de liberarlos de un gobierno tirano, cuando en realidad sus intenciones son lo opuesto.
En otro tipo de producciones hubiéramos visto tal intervención en una muy épica escena de acción con el kryptoniano destruyendo tanques y advirtiendo al líder del bando invasor que desista. James Gunn prefiere hacerlo a través de un momento bastante más interesante en donde presenta y enfrenta la personalidad de los dos personajes más importantes: Clark Kent y Lois Lane. En la comodidad de su sala y después de sorprender a Clark preparando la cena como detalle por haber cumplido tres meses de estar saliendo, Lois logra convencerlo de poder entrevistarlo como Superman.
La escena ya vista en los avances es una de las mejores de toda la película, la química de ambos actores es increíble. La entrevista empieza bastante agresiva y ambos terminan discutiendo, no porque alguno de los dos esté mal, sino porque son dos personajes que realmente están convencidos de lo que creen y ambos tienen razones bastante válidas y sensatas para defender su postura.
Se define muy bien quién es cada personaje, pero principalmente nos da a conocer y entender las convicciones de Clark, él sabe que ninguna implicación política está por encima de la vida de inocentes y grita con frustración porque simplemente quiso evitar una masacre. A través de unos diálogos muy bien escritos, Gunn deja en claro que entiende al personaje desde una perspectiva sumamente humana y bondadosa, pero sin caer en el convencionalismo de relacionar la bondad con ingenuidad e inocencia. Para bien de la película, este enfoque se mantiene durante el resto del metraje, aunque no necesariamente en el mismo tono.

Krypto! What the hey dude?
Si bien comenté que no creo que Superman sea tan difícil de adaptar, sí creo que el mundo en el que se desenvuelve lo es. Es bastante extraño tratar de explicar o inclusive de entender el tono de las propias historias del superhéroe. Y es que estamos hablando de un personaje que puede ir desde tratar de salvar y ayudar civiles mostrando apoyo emocional, amor y respeto, como uno que puede viajar a través de portales interestelares donde se tiene enfrentar a criaturas intergalácticas, inteligencias artificiales sumamente peligrosas o seres mágicos interdimensionales.
Aquí no tenemos específicamente esas cosas pero sí un conjunto de elementos que plasman muy bien el tono tan disparejo que puede caracterizar al personaje. Uno de esos elementos y que ejemplifica bien lo que trato de decir es Krypto, el perro de Superman que justamente por su naturaleza absurda y cómica nadie antes se había atrevido a llevarlo a la pantalla grande. Pero James Gunn lo hace funcionar, Krypto quizá no tiene un peso dramático tan grande como sí lo han tenido otros animales en otras películas del director, pero sin duda es importante para la trama, una adición muy divertida y entrañable que sirve también como conexión de la audiencia con lo absurdo que llega a ser el mundo fantástico de Superman.
Y tampoco es que sea perfecto, de hecho el tono puede ser una de las cosas que más puede resentir la película. Ese tono que para muchos puede ser que nunca se define, viene de un guion que se nota le llega a costar trabajo cohesionar algunos de sus elementos.
Sinceramente al final esto importa poco, y es que ese ir y venir entre lo sereno, lo absurdo, lo cómico y lo conmovedor está reflejando la naturaleza del propio personaje, que durante toda su historia en los cómics ha pasado por las cosas más serias y emotivas hasta las más absurdas e inverosímiles. Gunn aprovecha esto y mete ese humor que lo tanto lo caracteriza pero implementado de una forma que se siente muy orgánico para la propia historia y personajes.

It’s not a man. It’s an it.
El conflicto de Clark no solo es personal, ni tampoco es que un puñado de personas le cuestionen la cosmovisión que tiene del mundo. El conflicto viene por la forma en la que escala la percepción negativa que se tiene sobre él, cuando las personas que protege comienzan a desconfiar de sus acciones a pesar de que trata de hacer lo mejor día tras día. Pero esta paranoia colectiva no existe porque Gunn crea que las personas son malas por naturaleza, viene porque entiende que pueden ser manipulables por el poder y Lex Luthor representa perfectamente eso.
Nicolas Hoult interpreta a un Lex que prácticamente nunca se había visto, es calculador, maquiavélico y sumamente obsesionado con Superman. No hay momento donde él no esté implicado en los obstáculos que se le ponen enfrente al hombre de acero y no hay momento donde no deje en claro que desprecia todo lo que él cree que representa. Son claras las referencias en las que se influyeron para poder construir un personaje como él: Tecnócratas multimillonarios obsesionados con poseerlo todo.
Y funciona muy bien, de hecho es una de las cartas fuertes porque genuinamente crea momentos críticos que llevan al límite a Superman mientras sirve como representación perfecta de los males del mundo actual. Lamentablemente, para quien escribe este texto, no está a la altura de sus co-protagonistas, y no porque Nicolas Hoult no esté al mismo nivel o algo por el estilo, sino porque deja la percepción ––y no solo en esta película–– que James Gunn descuida mucho a sus antagonistas.
No creo que tampoco llegue al nivel que se pueden ver en sus demás filmes, pero si que noto un traspié al momento de darle la profundidad necesaria para que esté al nivel de lo bien desarrollado y construido que está Superman.. Pero al igual que mencioné con el tono, este traspié no baja de nivel de la película por la sencilla razón que el conflicto principal no es contra el antagonista, sino contra las dudas, el sentir y las creencias del mismo protagonista.

Justice Gang / Just a working name!
El filme termina por tocar otros asuntos casi externos a él. Tiene el peso de ser una nueva interpretación de Superman; tiene el peso de ser el verdadero banderazo para el nuevo universo cinematográfico de DC; tiene el peso de tratar de llegar al mayor público posible, pero principalmente tiene el peso de ser una película por sí misma y no un capítulo más de un universo que apenas comienza..
Logra hacerlo gracias a la implementación de otros elementos como la Justice Gang que funcionan muy bien, interpretados de manera increíble por cada uno de los actores ––Edi Gathegi es quien más brilla pero sin duda el carisma de Nathan Fillion se roba los momentos en los que sale–– la pandilla tiene un papel relevante dentro de la historia.
Sin necesidad de quedarse en cameos, o sugerir que preparan algo bigger than life como suele pasar en películas como las de Marvel, su sola presencia y relevancia en la trama expande lo que debe expandir de este nuevo universo. No se necesita más que su aparición y que sean relevantes para la trama para sentir que estás apreciando un mundo que se siente vivo más allá de la propia película.

Cause I’m a punkrocker, yes I am
En un punto crucial de la trama donde nuevamente volvemos a ver en profundidad el sentir de Clark por lo que le está pasando, Lois bromea sobre que él se considera punk-rock por la música que escucha. De forma casi inocente, él orgulloso habla de las bandas que le gustan y Lois vuelve a bromear al respecto porque POD o la banda ficticia The Mighty Crabjoys son bandas bastante light o de baja calidad.
James Gunn sabe que su película pareciera que se mueve en una línea donde Lois también se reiría, que pareciera que no se arriesga, que va a corriente con lo demás y que hay poco que leer de ella. Pero la forma de entender a Superman, a lo que representa como ícono y en enfocarse en comprender al hombre detrás de los tres nombres ––Clark/Superman/Kal–– para mostrar su humanidad y de ahí revalorizar ese mismo ícono, es precisamente lo más punk-rock que se pudo haber sido con esta historia, con este personaje, en el contexto en el que este tipo de películas se cuentan hoy en día y en el contexto en el que se está estrenando en el mundo real.
La fortaleza y maravilla de Superman de James Gunn es ser una de las versiones más humanas y honestas que se han escrito nunca, contraponiendo la cosmovisión de Clark frente a una Lois Lane que trata de entender a ese ícono, y a un Luthor que pareciera representar ese miedo que podemos sentir hacia nosotros mismos como seres humanos. Su alta factura técnica cierran una propuesta que sin duda se puede considerar como la mejor película del Hombre de Acero además de ser una de las de mayor personalidad dentro de las adaptaciones de cómics y superhéroes. 6.5 de 7 michilifes, muy recomendable.

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