Autos, mota y rocanrol: El resurgimiento de Avándaro en la gran pantalla.
1971. Justino y el Negro querían organizar unas carreras de coches y un pequeño concierto. Pero todo salió mal y terminaron haciendo el concierto más grande de la historia de México: el festival de Avándaro, descrito por la prensa como una asquerosa orgía hippie de encueramiento, mariguaniza, degenere sexual, mugre, pelos, sangre y muerte suficiente para hundir el negocio y salir huyendo del país.
Hombre al agua, un chapuzón en la conciencia de Gael García Bernal.
La Odisea. Lo mejor y lo peor del cine de Christopher Nolan
Engendro es una fábula para adultos