No es oro todo lo que reluce,
ni toda la gente errante anda perdida;1
La virtud de una gran obra
El 22 de julio de 1990 muere el maravilloso Manuel Puig en Cuernavaca, asentado después de una vida de persecución intelectual por su pensamiento político/cultural, pero sobre todo por sus preferencias sexuales. Completamente rechazado por el gremio del Boom Latinoamericano, Puig supo construir una obra que miraba no el presente, sino hacía el futuro.
El beso de la mujer araña de 1976 es probablemente su libro insignia, a pesar de tener más textos igual de memorables; peroEl beso pareciera novela y guion cinematográfico a la vez .-y el que sabe de cine recordará que en aquella época los escritores del Boom2 dividían su tiempo entre lo literario y el guionismo-, se convirtió en un canto de libertad, amor y narratología.
El libro sigue Valentín Arregui, preso político durante la dictadura argentina de mitad del siglo XX, y a Luis Molina, hombre homosexual juzgado por corrupción de menores; y como dictan las oraciones, encerrados en un hueco de alguna prisión del regimen. Para distraerse del calvario, Molinita le narra a Valentín películas de la edad de oro en Hollywood, mientras el otro atiende en la medida de sus condiciones intelectuales y físicas.3
La narración de esas películas va más allá de un intercambio de diálogos, Puig nos sumerge en un texto completamente arbitrario, y va evolucionando según el medio narrado; en pocas palabras, la descripción de las películas es como si leyeras un guion de cine.

Una novela inadaptable
Creo fervientemente que El beso de la mujer araña es una novela inadaptable, y sin embargo hay montones de versiones, ninguna con la misma profundidad intelectual que el libro, pero… ¿necesita realmente una adaptación ser fiel para tener calidad?
Me parece que estamos tan enajenados por la idea de fidelidad a la obra que nos olvidamos de disfrutar todo lo que sí se aporta en una adaptación. Por supuesto que la literatura otorga descripciones imposibles de narrar en el cine, y así el cine genera sensaciones imposibles de lograr en una lectura, Kiss of the Spider Woman (Condon, 2025) no es ni fiel, ni más profunda que su obra base, pero es una película que sí vale la pena ver.
Y está historia sobre libertad emocional, sobre revelación sexual y sobre amor al cine viene de la persona que menos esperaría yo, Bill Condon, director de las dos partes de Amanecer (Crepúsculo) y de la Bella y la Bestia live action con Emm Watson, y no se me mal entienda, que estos megaproyectos no me gusten nadita no quiere decir que no reconozca sus valores en la cultura mainstream.
Más aún, Manuel Puig fue derogado por ser un hombre homosexual, descalificar las películas de Condon por no ser yo el público objetivo me convertiría en un machito no tan distante a aquellos que desconocieron a Puig.
A su vez Jennifer López impulsó esta producción para interpretar el personaje de Aura, una diva al puro estilo de Rita Hayworth que co-protagoniza la sección musical del largo, porque sí, además de todo es un proyecto que se inspira del cine musical de la edad de oro durante varios momentos de la película.

Las piezas para construir una obra
Así como en la historia original, Molinita le narra una película a Valentín, y hago énfasis en UNA; la narración original se compone de al menos seis películas, pero las necesidades narrativas que eso imprime son imposibles de acomodar en una película de dos horas. En su lugar la nueva película re-escribe El beso de la mujer araña, el último relato de Molina en el texto original, una anécdota que se yuxtapone entre la historia de amor de la inter-diégesis y de la diégesis principal del texto.
El metraje es un cáliz que sabe proyectar de la mejor manera posible las ideas centrales del conflicto de los presos –la escena de ese primer beso es sublime–, mientras que es acompañada por un elenco con muchas ganas de hacer una gran película.
Lopez produce esta película con la finalidad de cuidar y reconocer un papel que está escrito para ella, un idílico que la regresa 80 años en el tiempo para ser el tipo de estrella de aquel tiempo. Mientras que el cargo de los roles masculinos se construye a través de nuestro querido Diego Luna –quien no interpreta por primera vez a un rebelde–, y de Tonatiuh, un latino con carrera muy joven pero que claramente sabe estar frente a la cámara.

no, mi Valetín querido, eso no sucederá, porque este sueño es corto pero es feliz
Si bien no tengo la capacidad de decir que alguna de todas estas piezas hacen realmente entrañable la película –se siente demasiado tejida–, sí la suma de todo nos da un coso con mucho que analizar.
Es en el subtexto de la anécdota donde encuentro la virtud, a pesar de que por momentos se perciba infumable; esta búsqueda de expresión de género y la psicología del hombre homosexual esta por demás explorada, y la conjuncición de dos hombres que buscan la libertad de maneras diferentes termina por sumar gloria al encuentro real.
El beso de la mujer araña no busca cambiar la fórmula de la vida, en realidad se queda apenas flotando en el océano de los temas que toca, pero es un esfuerzo lejos de las grandes esferas de Hollywood que en suma se deja apreciar con gusto, y hasta te emociona ver esa cartita de amor al cine viejo de USA.
En La bella y la bestia, Condon ya había pronunciado la narrativa LGBT con el personaje de LeFou –de hecho lo único que me parece memorable de esa adaptación–, ahora tiene todo el espacio para experimentar con este tipo de personajes, y aunque nunca va tener la virtud de Fassbinder –parecer querer intentarlo–, dentro de su contexto no le salió nada mal.
Quizá en un fin de semana tan cargado de películas chingonas no sea la primera opción para ir a ver, pero créeme que es opción sin lugar a duda, 4 de 7 vidas de gatini a la nueva adaptación del libro del hermoso Manuel Puig.

- Tolkien, J.R.R. (1954). El señor de los anillos. UK. ↩︎
- Jorge Luis Borges TV (2023). Manuel Puig y la homofobia del Boom Latinoamerricano. Argentina. Recuperado en https://www.youtube.com/watch?v=CIB76lkvWhg durante enero del 2026.
↩︎ - Puig, M. (1976). El beso de la mujer araña. Argentina. ↩︎
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