Cuando el cielo se equivoca: como cuando los humanos le dan una lección a los ángeles

Cuando Gabriel (Keanu Reeves) un ángel guardián bien intencionado pero inepto interviene en la vida Arj (Aziz Ansari) -un desempleado que vive en su coche- intercambiando su vida con la del adinerado Jeff (Seth Rogen) descubre que la buena fortuna trae problemas en esta comedia social de enredos celestiales y tacos al pastor. Gabriel desea demostrarle a Arj que la riqueza no arregla todos sus problemas…¿o sí?

La risa se convierte en espejo

A veces Hollywood te promete una comedia ligera, de esas que usas para olvidarte de tu día a día… pero Cuando el cielo se equivoca resulta ser todo lo contrario: una cachetada emocional disfrazada de comedia. Lo que empieza con bromas sobre trabajos y empleados termina convirtiéndose en una reflexión sobre la dignidad, el valor del trabajo y lo fácil que es perderse en los sueños ajenos.

Keanu Reeves brilla en un papel inusual, aportando una comedia seca y melancólica que definitivamente solo él podría entregar. Su presencia da un respiro en los momentos más densos y curiosamente, es quien eleva la credibilidad de la historia.

El peso de un trabajo y el valor de uno mismo

El guión, escrito y protagonizado por Aziz Ansari, se siente personal, honesto y hasta terapéutico. A través de su personaje, nos recuerda que la vida laboral puede devorarnos el alma si olvidamos el por qué empezamos a trabajar. Hay crítica, sí, pero también compasión. Además su interpretación tiene más matices de los que uno esperaría para una comedia.

La película también sorprende por su conexión con la cultura mexicana, un guiño que no solo adorna, sino que se siente esencial para la trama, es una forma elegante —y con mucho corazón— de decirle al EUA que mirar hacia su vecino del sur puede enseñarles más de humanidad que cualquier curso de liderazgo.

De risas a lágrimas

Aunque el ritmo arranca lento y pareciera que terminas aburrido a mitad de la cinta, la historia se transforma en un dos por tres. Lo que parecía una película boba más, se convierte en un viaje introspectivo, una especie de terapia disfrazada de comedia. No es el tipo de filme que te hace reír a carcajadas cada cinco minutos, pero sí uno que te deja pensando cuando salen los créditos.

Seth Rogen, aunque figura como co-protagonista en la cinta, termina quedando en la sombra de Ansari y Reeves, quienes cargan con el alma del proyecto y además lo hacen con estilo.

Al final, Hasta el cielo se equivoca no es solo una película, es una pausa para hacernos reflexionar, una de esas que necesitas para recordarte que el éxito no siempre brilla y que a veces cuando crees que el cielo te a olvidado, a veces también tiene derecho a equivocarse para mostrarte que tu mismo tienes la solución, 6 de 7 vidas de gato a esta sorpresiva pieza.

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