Luego en plan señorial el panteón familiar
de los duques Medina y Luengo,
que aunque el juicio final nos trate por igual
aquí hay gente de rancio abolengo.1
Nostalgia líquida, frío que quema
La palabra nostalgia se resumen en un regreso doloroso al pasado; en el presente, este sentimiento es utilizado para sesgar la calidad de una pieza cinematográfica ––¿en serio otra película de Ghostbusters?–– pero también ha servido como mecanismo mercantil para asegurar resultados en taquilla ––si estrenamos otra película de Ghostbuster las personas irán al cine.
No hay duda de que la nostalgia nos ha invadido, de eso se trata esta era de la historia del cine… ya sea a modo de tributo (Stranger Things), a modo de secuela (Blade Runner 2049), de recuela (Halloween), live-action (Lilo & Stich) o spin-off (Rogue One), la gran industria del audiovisual americano nos tiene encantados en el cine, gastando en merch oficial y creando trends en redes sociales para darle vida a la nostalgia.
El cine de los 80s y sus derivados son los verdaderos protagonistas de esta era, y si de cine de terror hablamos, la avalancha de opciones nostálgicas es de condiciones cualitativas, y entre todas las opciones, hay una que principalmente ha llamado la atención, no solo por desarrollarse en la época de la que hablamos, sino además por crear a un villano igual de maravilloso que los Freddy Kruger y Michael Myers de toda la vida.
En 2021 la película de Télefono Negro se volvió viral en redes sociales; mi inconsciente automáticamente la rechazó, dejándome sin verla hasta ahora recién, y solo con la tarea de visionar para realizar la cobertura de su secuela. El contexto es importante, este texto no viene de un deseo y decepción, vi ambas películas con un lapsus de menos de 24 hrs de diferencia, y eso quita muchos condicionantes sobre mi opinión.

Performance que aguantan una historia inocua
Mason Thames se ganó al público gracias a la primera película, si bien su performance no es perfecto, la manera en la que logra sostener una pieza tan diferente con su corta edad es memorable; y claro que eso le ganó su protagónico en el live-action de Como entrenar a tu dragón (2025). A pesar de que su arco de personaje es profundo y conmovedor, el foco ahora se encuentra en el personaje de Madeleine McGraw.
Ya nos lo dijo Demián Bichir cuando entró a la sala de Télefono Negro 2, que el trabajo de estos dos chicos tiene un aura muy especial, pues la evolución actoral que hay de una película a otra es notoria. Madeleine lo tiene claro también, pues a pesar de que considera que el tiempo que hay entre una película y otra le dificulto su a regreso al personaje de Gwen2, la realidad es que la seriedad con la que se tomó el largometraje la proyecta como una nueva scream queen de calidad.
Paremos un poco, no estoy hablando de actuaciones nivel Al Pacino, esto es cine de género en su estado más profundo, de ese que no considerarías jamás para una temporada de premios. Que se me entienda que la medida es a través del sesgo del cine de terror más comercial, vulgar y sangriento, realizado con la estética de Blumhouse y llenó de emociones visuales y melodrama arquetípico.
Eso sí, siempre es un gusto ver a un paisano triunfando a nivel internacional, y aunque no es la actuación más memorable de Demián Bichir ––en USA es definitivamente su trabajo con Tarantino–– sí sabe envolver de profesionalidad sus escenas, y por más incongruente que sea el guion, a él le sabes creer todo en su personaje de un predicador cristiano que continúa su búsqueda eterna por recuperar los cuerpos de unos niños desaparecidos.
Y como fue en 2021, el nombre que más resalta entre todos es el de Ethan Hawk, quien regresa como The Grabber, uno de los asesinos más representativos de este primer lustro en el cine internacional. Con un halo de Robert Englund en Pesadilla en la calle del infierno y del Pennywise de Tim Curry.

El arte de un villano memorable
The Grabber es una anomalía narrativa del cine de horror hollywoodense actual, curioso que sea en un par de guiones que no terminan de sostenerse más que por el apoyo incondicional del espectador que disfruta de las escenas con un ligero sabor a gore y mucho morbo sobre la interacción de niños con adultos.
Ethan Hawk nos regala a una representación del pecado3 encarnado con este asesino que regresa de la muerte para vengarse ojo por ojo de su archi-enemigo, y lo hace de la manera más imposible posible: cómo la representación ¨física¨ del miedo que sus primeras víctimas dejaron al aire.
La psicología de este asesino en serie queda apenas definida en la primera película ––tiene una especie de Trastorno de Identidad Disociativo que se va develando a través de las máscaras que utiliza––, sintetizando ahora con la habilidad de llevar este comportamiento al inframundo y de regreso a la fría realidad.
Estamos ante un guion que se compromete a no proponer nada que se salga de la fórmula, que si bien se lleva la historia a otro lugar ––pues es lo que el arco de los personajes solicita––, solo propulsa al límite lo presentado antes en la historia.
Y las sarta de conveniencias narrativas ––un adolescente corriendo a través de una tormenta de nieve con apenas una chamarra y sin un cansancio aparente, personas cayendo a lagos congelados para salir como si su cuerpo no sintiera frío, violencia física que no deja aparentemente lesiones de gravedad. A eso me refiero cuando digo que el espectador es parte fundamental de que esta película funcione, porque sino se quedaría en el abismo de la irrelevancia.

Un imaginario meloso que brilla gracias al público
Una de las cosas que más le llamó la atención a Démian Bichir fue la vuelta narrativa de una película de terror a una con un estado emocional melancólico, y es que entre sangre y masacre, hay una sub-trama para Gwen que la ayuda a cerrar todo lo que su personaje había dejado abierto antes, y la dota de una profundidad que difícilmente adquiere una scream queen.
Finney, aún en un rol secundario, tiene un conflicto pocas veces explorado en las secuelas de cine de terror, profundizando sobre el trauma que le dejó el secuestro durante su infancia y como batalla con los pensamientos intrusivos a través del uso de marihuana.
Los hermanos se convierten en condicionantes en una narrativa de madurez y The Grabber aprovecha las virtudes y pecados de los hermanos para intentar vengarse; y la realidad es que se convierten en una escuadra perfecta. Si algo sostiene la película son estos tres personajes que regresan y prometen seguir contando historias.
Télefono Negro 2 carece de muchas cosas, pero también brilla en las aspectos que he destacado, y eso la llevará seguro a convertirse en una saga muy bien establecida, de la cual deberíamos estar esperando una nueva película más pronto que tarde. 3 de 7 vidas de gato a esta película de horror que Universal Pictures México ha traído para nosotros.

- Mecano (1986). No es serio este cementerio. BMG Rights Management and Administration España. ↩︎
- Fandango (2025). The ´Black Phone 2´ Cast on Returning for the Sequel. USA. Recuperado en https://www.youtube.com/watch?v=JX x ZC500 durante octubre de 2025. ↩︎
- Universal Pictures (2025). Black Phone 2 – Behind the Mask with Ethan Hawk | Seen on the Screen with Jacqueline Colony. US. Recuperado en https://www.youtube.com/watch?v=Zc ukf MPM durante octubre de 2025. ↩︎
El latido digital de la naturaleza
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