Si me equivoque, lo hice pensando al revés.
Fuimos felices perdiendo el tiempo.
Y si me vuelvo a equivocar, te elegiría una vez más.
Nunca es tarde para cambiar.1
Frankelda y el portal que abrió en México
Durante el segundo año de la pandemia, una miniserie de animación stop-motion comenzó a hacer ruido; una producción de Cartoon Network realizada por un estudio mexicano de animación. En aquella historia, una chica fantasma con mucho carácter y su libro mágico nos contaban fábulas sobre el hastío humano, representado por niños, pero con mensajes que se impregnan en la mente del adulto.
Sustos ocultos de Frankelda abrió la puerta para que otros lograrán llevar su obra a uno de los espacios más queridos de animación en nuestra generación, así después llegaron series como Rey Mysterio vs la Oscuridad de los Calavera Hermanos, pero era la pieza magnífica de los hermanos Ambriz lo que institucionalizó la nueva era de la animación en nuestro país.
Por supuesto la animación no es nueva en tierras aztecas, ya en los 2000 nos vimos envueltos en el calor de Huevo Cartoon y su saga de películas, así como con Las leyendas durante la década pasada, sin dejar de mencionar la maravillosa Ana y Bruno (2017) de Carlos Carrera, un proyecto que le llevó años concretar al director y que profundiza en la salud mental.
Y sin buscar ignorar tantas otras piezas con las que crecimos, cabe mencionar que la apertura de México al mundo de la animación solo ha ido en crecimiento, proyectos como Pinocho de Guillermo del Toro (2022) o la participación de mexicanos en la anime de Japón de mayor valor.

México ama la animación
Y aunque Flow y Memorias de un Caracol no son películas mexicanas, el público de nuestro país las adoptó y las mantuvo en cartelera como hace años no se veía para ningún tipo de producción. Y quizá se trata de un condicionante social, pues las caricaturas nos han permitido escapar de la realidad, desde Don Gato y su pandilla hasta las continúas repeticiones de El Chavo Animado.
México tiene un dolor enorme, hemos sido agraviados y pisoteados, aun trabajando toda la vida es difícil salir adelante, y no solo eso, nos hemos convertido en nuestros peores enemigos, glorificando en diversas ocasiones al extranjero, sobre el esfuerzo del mexicano, y quizá el único curita que hemos encontrado es volver a sentirnos en nuestra etapa más tierna, re-significando nuestra identidad a través de las caricaturas y la animación; a través de Hanna-Barbera y sus mundos, a través de la poética del estudio Ghibli y del anime en general, y ha llegado el momento de que re-signifiquemos el talento de nuestros hermanos mexicanos.
Hoy Soy Frankelda es una realidad, de un proyecto nacido en la pandemia a la película más esperada por cierto sector del público, la primera pieza completamente realizada en stop-motion en nuestro país, llena de amor por sus realizadores… y cuidado, porque la magia apenas comienza en esta fábula ancestral.

Mexicanísimo… y terrorífico
La historia fuera de la película es igual de conmovedora que la que se cuenta por dentro de; un grupo de hermanos que obsesionados con sus juguetes y con las épicas modernas ponen sobre el asador todo lo que han construido en su vida adulta ––figurativa y económicamente hablando––, con el único fin de lograr conquistar el corazón de los mexicanos, y vaya que lo han logrado, su padrino es ni más ni menos que Memo del Toro.
Así, y con el soporte de montones de colaboradores en Cinema Fantasma, lograron darle vida a una película imposible, con marionetas que toman vida y quizá estén dando sus primeros pasos a lo que será el inicio de una era, donde la narrativa animada invada cada hogar mexicano.
En un universo que pareciera pintado por Leonora Carrington y con personajes salidos de los cuadros de Remedios Varo, largos, tristes y sublimes, Herneval, el príncipe de las pesadillas, busca mantener con vida el plano donde nació ––una especie de dimensión alterna a la vida real, desde donde se generan las pesadillas que pasan por los sueños de los humanos.
En su sendero no se le ocurre mejor idea que llevar a Frankelda desde el mundo real y hasta el plano de las pesadillas, para que ella se encargue de crear nuevas ideas que exploten la reflexión humana.
No quiero analizar de más la lógica en el mundo de Frankelda, descúbralo por usted mismo, pero sí me adelanto a decirle que lo que está por experimentar en las salas de cine es la génesis de un universo hermoso que necesita de nuestra ayuda para poder expresar la épica que tanto nos ha hecho falta a nivel nacional en nuestro audiovisual.

Y si me vuelvo a equivocar, te elegiría una vez más
Soy Frankelda no es una pieza inspirada en la épica de obras como las de JRR Tolkien, por pintura mexicana de corte surrealista o incluso por escritoras trágicas como Mary Shelly, sino que además es un grito apasionado por el juego, por los mundos imaginarios que empleamos de niños con nuestros juguetes.
Y aunque llama mucho la atención todo los sustos, los colores, el arte, la fábula y la épica, el largometraje no deja de ser una historia de amor; de amor por la literatura y sus mundos fantásticos, por la identidad y ser un gran representante de tu verdad, y sobre todo, de amor por el prójimo, uno que puede cruzar etnias, reinos y planos astrales, todo con la finalidad de reescribir la historia que no permite a dos entidades estar juntas.
Y la ruptura de la cuarta pared narrativa no solo es diegética, no solo es la historia dentro de la historia, es también todo lo que podemos hacer para que la narración llegue a cada espacio recóndito de México y el mundo.
Soy Frankelda ya ha sido un éxito en el festival de Morelia, el próximo 23 de octubre tendrá su estreno a nivel nacional y próximamente en Centroamérica. La exposición de las piezas utilizadas ya está disponible en la Cineteca Nacional, el costo es de 50 pesos mexicanos, y será gratuita cuando la película se estrene y presentes tu boleto de que viste la película, con expectativas de que esté disponible hasta día de reyes.
El largo viene acompañado de la primera merch oficial de la saga, unos vasos de Cinépolis que aún no han sido revelados. Y sí, digo saga porque los Abriz han dejado entre ver una necesidad de extender este mundo hasta donde sea posible, y la película lo deja muy claro, esta historia es solo el inicio de un nuevo mundo.
Ve a ver esta película por favor, no estoy seguro de que la vayas a amar como yo, pero sí de que verás algo inédito en México, y si bien quizá no estemos de acuerdo en nuestra opinión, probablemente sí lo estemos en qué apoyar al talento mexicano es una necesidad inherente para que nuestro arte llegue a todos lados del mundo y así aquellos que antes no hubieran tenido la oportunidad de expresarse en el audiovisual, ahora la tengan. Calificación perfecta, 7 de 7 vidas de gato a la gema más brillante en México este 2025.

- Martínez, M. (2025). Azul. Morrxs Tristes/WorldWIDE Records. México. ↩︎
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