Corazones jóvenes: El amor, la amistad y la familia, bajo el sol de verano.

Para Elias, la llegada de Alexander no es solo la de un nuevo vecino, sino el despertar de un sentimiento desconocido y abrumador: el primer amor verdadero. A medida que su corazón se entrega, las conversaciones con sus seres queridos solo siembran más dudas en su mente. En este viaje de autodescubrimiento, Elias deberá enfrentar su confusión interior para demostrar que su amor por Alexander es genuino y merecedor.

De Close a Young Hearts

En el año 2022 fuimos testigos de una de las películas que se convertiría en lo mejor que hemos tenido este siglo, volviéndose todo un hit para su plataforma de streaming (MUBI) y también para los festivales en los cuales fue presentada; Close de Lukas Dhont, un coming of age que presentaba a dos jóvenes cuya relación afectiva ––que no iba más allá de una amistad libre de juicios––, se ve afectada debido a los críticas sociales de sus compañeros de clase, lo que convierte a esta amistad, en una tragedia lamentable. 

Junto a Close también aparecía el gran cineasta japonés Hirokazu Koreeda con su cinta Monster, que se convertiría en un clásico instantáneo por su calidad narrativa no lineal, su historia y claro, su recibimiento por parte del público y de la crítica. Curiosamente ambas películas tratan una historia bastante similar y lo que las hace resaltar es que no toman un camino necesariamente fácil, el camino de sus personajes es complejo y justamente eso es lo que las hace resaltar y volverse las cintas tan aclamadas que son, sin dejar atrás el hecho de que trabajar con un elenco joven puede ser una dificultad a la hora de filmar algo tan enrevesado.

Y ahora, en lo que parece ser una carrera por ver quién retrata de mejor manera el tema del primer amor y los prejuicios, llega el guionista y director Anthony Schatteman, en esta historia que luce como una versión bastante ligera de las otras dos cintas con las que comparte un contraste notorio, pero con una personalidad que seguramente a mucha audiencia le va a encantar por la dulzura con la que es tratada.

Creciendo juntos…

Corazones jóvenes nos presenta el inesperado encuentro de dos jóvenes, Elías y Alexander, quienes se conocen después de que uno de ellos se muda a la casa de al lado y la amistad empiece a surgir con base a la cercanía que comenzarán a tener dentro de esta convivencia por la escuela y por vivir prácticamente juntos.

La premisa es bastante sencilla, incluso cuando a su propia sinopsis le agregamos elementos o conceptos utilizados en la cinta que forman parte de la base de todo lo que tiene que ver con la relación que ambos protagonistas tienen. Esto se debe a que es una película que solo quiere retratar un primer amor durante el verano, pero ¿Qué tanta efectividad tiene el que solo quiera plantear eso? 

Podríamos tomar varios ejes, buscar algún punto medio en el que podemos ver todos los aciertos y todos los errores de esta película, pero tomando el principal ––que precisamente es la exploración de una relación que surge y se desarrolla por medio de una amistad que posteriormente se convierte en algo más––, podríamos catalogar a la cinta como un cliché y más por encender el motor de su problemática a base de lo que parece ser un cuento de hadas por qué sí, la película se caracteriza por lo dulce y conveniente, como una típica historia en la que todo sale bien de inicio a fin.

También no podemos considerar que el problema más grande de la película se derive a causa de su historia colorida y bonita. Medios y blogs escritos sobre cine, han catalogado a esta película como un Close del 2025, pero consecuentemente tenemos a la misma cinta interfiriendo con esa premisa, y es que aunque intenta centrarse en los problemas que dos niños atraviesan por él como es que el entorno los puede percibir, parece ser que la escritura del proyecto, les favorece demasiado y decir demasiado es más de lo que un producto de este tipo puede llegar a demostrar sin caer en lo conveniente.

Una secuencia cálida

Hay algunas subtramas que ayudan a que la película no se llegue a sentir bastante ligera o que el mensaje sea una solución rápida. Primero y sin hacer ningún tipo de spoiler, hay dos personajes bastante importantes para el desarrollo de uno de los protagonistas (Elías), ambos personajes aportan demasiado para que el tema del sentido de pertenencia pueda relucir más y también para demostrar cómo es que la inocencia de nuestros personajes juegan un papel importante aquí.

Gracias a esto, la cinta nos ofrece algo cálido y con una ambientación bastante reconfortante, por lo que está película posiblemente se convierta en la confort movie de muchas personas; más de aquellas que se sientan identificadas con el mensaje y con alguno de los personajes, no necesariamente de los principales, ya que incluso los secundarios tienen algo que contar, cómo los padres, los abuelos e incluso los amigos o amores no correspondidos.

Las actuaciones de Lou Goossens (Elías) y Marius De Saeger (Alexander), mantienen un nivel emocional muy bueno para la narrativa y también se nota que cada uno manejó de manera proporcional lo que tenían que mostrar en pantalla, sin temor, sin pena, siendo totalmente libres dándole vida a sus personajes, mismos que también buscan esa libertad y darle un abrazo a los espectadores que se puedan sentir identificados con ellos.

Corazones jóvenes no tiene miedo en mostrar una historia de amor entre dos adolescentes que recién van descubriéndose y también van aprendiendo poco a poco cómo es que pueden ser vistos en un mundo donde el significado de educación y salud mental está completamente distorsionado, culpando a la forma de ser de las personas ––cosa que probablemente hayamos visto en las dos cintas con las que comenzamos esta reseña, pero aquí la libertad, es el tema en todo momento.

Una película que adolece

Los aspectos técnicos de la cinta no son nada que estén fuera de lo común, hay una muy buena corrección de color y una iluminación muy bien trabajada, así como encuadres que logran mostrar el miedo y a la vez la compañía, incluso llega a asimilarse con Vernano del 85 de François Ozon en su atmósfera y texturas.

Corazones jóvenes objetivamente está lejos de ser una película que retrate a la perfección este tipo de procesos de aceptación y de demostrarle a tu entorno quién eres desde una edad temprana, tal vez si lo vemos expresado desde la inocencia puede que sea una cinta que logré explorar lo que quiere. Aún con esto, el metraje no es algo que se pueda ver como malo o medio, tiene un objetivo el cual puede lograr según tu percepción.

Está cinta merece ser vista sí o sí este verano ¿Están listos para conocer la historia de Elias y Alexander? Estoy seguro, que saldrán con al menos una lágrima en los ojos, 5 de 7 vidas de gato.

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