Attack On Titan es una narrativa COLOSAL

La película reúne los dos últimos episodios de la aclamada serie de anime en una experiencia cinematográfica, llevando el épico final a la gran pantalla.

If I lose it all, slip and fallWill you laugh at me?1

El nacimiento de los TITANES

Realizar un texto sobre el final de Attack On Titan (AOT) tiene poco sentido, ¿qué podría añadir a esta historia que has seguido durante más de quince años? Y aún así, cabe repensar todo lo que ha sucedido con la gestión de una narrativa tan brillante en el paso de los años.

2009, Estados Unidos oficialmente elige a su primer presidente afrodescendiente, en Honduras sucede un golpe de estado que derriba un futuro régimen y con alerta de México, la OMS declara la pandemia del virus H1N1. En Japón la Bessatsu Shonen Magazine presenta el primer capítulo de Shingeki No Kyojin (SNK), manga realizado por el desconocido en ese momento Hajime Isayama.

Y si me detengo a mencionar acontecimientos históricos que sucedieron en tiempo similar a la publicación de AOT, es porque la propia historia hace referencia continuamente a la realidad, siendo incluso un ejemplo de lo que vivimos hoy por hoy; en la narrativa de AOT por primera vez en ese mundo, una reina llega al trono en Paradis gracias a un golpe de estado militar, todo relacionado con una situación que el mundo considera la enfermedad de los demonios. 

Un proceso de escritura complicado

Para escribir con soltura durante 12 años, Isayama primero tuvo que batallar con el rechazo a su técnica de dibujo y el miedo a que su serialización fuera cancelada. En Japón la industria del manga es una de las más feroces; no es difícil encontrar anécdotas sobre las enfermedades físicas y mentales que sus trabajadores llegan a experimentar. 

Hay tanto respeto al arte del mangaka, que no ser lo suficientemente bueno en tu categoría te puede llevar al fracaso exponencial. Y es que en occidente las historias nos llegan condensadas en doblajes regionales, no es difícil ubicar a Dragon Ball, Naruto y One Piece ––ya son parte del pop–– pero hay muchísimas historias que nunca llegaremos a conocer, porque ni siquiera pasarón el filtro de tener una serialización completa.

Isayama temía una cancelación temprana, por eso durante los primeros episodios todo sucedía de manera violenta y veloz, tirando toda la carne al asador, y en su propia manera de pensar, dejando el final vislumbrado2.

Un FINAL que retumba en su inicio

Es por lo anterior que no es raro ver que las primeras viñetas del primer capítulo sean las claves para entender los verdaderos sentimientos del protagonista por todo el impacto que su sola existencia ha tenido en su mundo. 

Y es que en la búsqueda de libertad por parte de Eren, nos vemos sumergidos en pensamientos filosóficos sobre los procesos de guerra en la humanidad, segregaciones, racismo, genocidios, entre muchas otras partes de la Historia de nuestra sociedad. 

Y los ecos resuenan de manera colosal cuando observamos que el primer Titán que conocemos como lectores es también el último con importancia en la historia,  que el ataque que viven los personajes acoraza la narrativa y la carga ante una unión de innumerables caminos que finaliza con la fundación de que todo estaba pensado para ser un círculo perfecto, pasen 2000 o 4000 años en ese transcurso.

HUMANOS que son capaces de devorar a sus semejantes

En AOT, los Titanes no son más que humanos que no pueden medirse, llevados a la explotación por procesos políticos que han generado guerras, vaya, la propia transformación del Titán Colosal es similar al hongo que emana la explosión de una bomba nuclear. 

Y todo fue determinado por las reflexiones de un niño que creció en una granja3 japonesa durante los 80s, una época donde los estragos de la segunda guerra mundial aún estaban demasiado frescos. 

No es extraño encontrar similitudes con los guetos judíos de la segunda guerra mundial; esos brazaletes que son obligados a usar, los asedios a territorio enemigo con base en falsas premisas de autoritarismo. Y estamos hablando solo de los puntos que más emocionan al autor de este texto, se puede encontrar de todo en este manga.

Todo está predispuesto a la extinción

Isayama confiaba en que su historia podría funcionar ––vaya que lo hizo––, se sumergió en un proceso dialéctico que acabó con su autoestima, las constantes críticas del fandom de su historia en tiempo real de la creación son una de las experiencias sociales de mayor impotencia que puede vivir un autor y que desde el pensamiento crítico podemos analizar.

AOT finalizó en 2021 su emisión en formato manga, en plena era del Coronavirus, las interconexiones del Internet nos dejaron conocer el final que el autor siempre tuvo en mente apenas con ligeros cambios ––como si del poder de ver los recuerdos del futuro se tratase.

Para quienes ya conocen la historia, vivirla en pantalla grande es monumental, es una conclusión sublime que no puedes solo vivir en casa. Para quienes aún no han leído o visto nada de AOT, no recomendaría verla así nada más, porque la textura en el largo proceso de esta narrativa es exquisita, ya habrá oportunidad de llegar al final, les prometo un entrelazamiento de ideas e historias proverbial, acompañado de quizá la mejor banda sonora de anime de este siglo.

Para mí son 6 de 7 vidas de gato con las que puedo calcular de manera cualitativa mi emoción por esta recopilación del final. Consagren sus corazones, esto es definitivamente el final.

  1. SiM. (2022). The Rumbling. Japón. ↩︎
  2.  Kodansha USA (2023). 【Attack on Titan】The Manga Artist Behind the Stories. USA. Recuperada en febrero de 2025 en  https://www.youtube.com/watch?v=6ODuUIzWlqw ↩︎
  3. BBC News (2015). Manga artist Hajime Isayama reveals his inspiration – BBC News. USA. Recuperada en febrero de 2025 en https://www.youtube.com/watch?v=lDDRtjSq3Fc ↩︎

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