En estos últimos años, la animación ha estado en el ojo del mundo, pues más allá de dar historias que conecten con cierto sector del público que asiste a las salas de cine, este género también se ha posicionado como un gran narrador de historias completamente humanas y adultas, cosa que ha influido a que la animación incursione en este tipo de narrativas, no solo en Hollywood, sino también en otros países.
En el año 2019, tuvimos una cinta peculiar por parte de Francia “Lost my body”, una cinta que cuenta con una historia completamente existencialista, en donde su primer atractivo es que el cuerpo del protagonista, es la primera herramienta narrativa.
Incluso en la galardonada “Pinocchio”, de nuestro compatriota, Guillermo del Toro; fue una cinta en la el existencialismo e incluso la religión, están presentes en todo momento, así como también el tema de la guerra. Y si retrocedemos más el tiempo, nos encontraremos con la desgarradora “Mary and Max”, cinta del 2009, sobre una amistad que va creciendo por medio cartas, una cinta dirigida premiada por la academia y dirigida por Adam Elliot, la cual se convirtió en un golpe al corazón para mucho público y es por eso que hasta el día de hoy es recordada por este retrato frío y cálido a su vez, sobre las relaciones humanas. Ahora, Adam Elliot; después de más de 10 años, regresa con una nueva película, titulada “Memorias de un Caracol”.

¿De qué trata?
Memorias de un caracol, nos narra la historia de Grace, una mujer que después de la partida de su vieja y querida amiga “Pinky”, comienza a recordar todos los sucesos importantes de su vida, tanto los felices, como los desgarradores. En esta historia, formaremos parte de cada uno de los recuerdos de Grace, en donde también, su hermano Gilbert, juega un papel importante dentro de esta conmovedora y desgarradora historia acerca de la familia, la soledad y la fortaleza ante las adversidades.
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Mucho podríamos hablar acerca del stop motion, una técnica compleja y a la vez hermosa de realizar y de visualizar. Aqui, esta técnica de animación es crucial para que su historia fluya y para que el espectador quede hipnotizado por su sombría y al mismo tiempo, encantadora aura con la que logran envolver a cada personaje; comenzando claramente por la protagonista, Grace.
Memorias de un Caracol es el caparazón de algo más profundo
Una de las fortalezas de la cinta, es que abarca muchos temas, casi, todos en un mismo lapso de tiempo. Pero el guion está tan bien cuidado, que nunca se enreda la información, pues su manejo de tiempos ayuda a que cada elemento narrativo sea fluido. Del mismo modo, uno de los grandes pilares, es que la mayoría del tiempo estamos escuchando a Grace narrando su propia historia, no hay mucha interferencia por parte de los otros personajes y eso se convierte en uno de los grandes aciertos de la película.

Dentro de la misma protagonista podemos encontrar muchísimos mensajes y temas que pocas veces se llegan a tocar, ya sea en el cine, en el teatro e incluso en la música. En una era moderna, cada vez que entras a una red social, encuentras personas que exponen sus problemas por no tener a quien contárselos y solo buscan un desahogo. El bullying por una deformación de nacimiento o la soledad por la partida de tus seres cercanos y el abandono del mundo, también son algo que están presentes y para bien o para mal, son los temas con los que la identidad de Grace se va formando, y son esos mismos elementos los que hacen que empatices con ella. Todos hemos pasado por algo parecido y Adam Elliot lo sabe. Es tan dolorosa pero a la vez han humana, su técnica para hacer que la conexión del espectador con sus personajes, se pueda hacer presente.
La clave para entrar el mundo de Grace esta en el color
El diseño de producción es un elemento que no podemos dejar de lado, pues si dirección de arte es exquisita desde los títulos iniciales, hasta los créditos finales. Colores oscuros y un tanto apagados, son aquellos que están presentes en cada una de las cosas y personas que rodean tanto a Grace, como a su hermano, Gilbert. Y esto, ayuda a que te sumerjas en su mundo, a que entres a aquel caparazón en el que se esconden y en el que también buscan la manera de afrontar cada situación. La manera en la que esto está planificado, es totalmente digna de admirarse, pues lo que parece ser un diseño sombrío que tenga conexión con la colorimetría, también resulta tener todo un contexto detrás.
Conclusión de Memorias de un Caracol
Memorias de un Caracol, si bien, no es una historia para todo el público, si es una cinta hecha con mucho corazón con propósitos totalmente bien pensados y logrados. Además de que es concreta con lo que te quiere contar y fiel a su propia identidad, por lo que nunca se vuelve un producto pesado, al contrario su propio guión hace que fluya y que sea completamente una experiencia al momento de estarla viendo. Calificación: 6.5/7 vidas. Disponible en Cinépolis, Cinemex y Cineteca Nacional.
