Un oso con mucha historia
Era la víspera de Navidad de 1956 cuando Michael Bond vio un oso de peluche solitario en un estante de una tienda de Londres y lo compró como regalo para su esposa, ya que “le parecía bastante abandonado”. Este osito fue una parte muy importante para que Bond publicará 2 años después Un oso llamado Paddington, y así fue como el mundo conoció a este tierno oso, que ha tenido diversas adaptaciones televisivas en formato de serie desde 1966.
No fue sino hasta 2014 que llegó a la gran pantalla distribuida en el Reino Unido por la productora francesa StudioCanal y en México por Sony Pictures. El éxito fue tal que ha tenido 2 secuelas, la tercera llegando a salas este 16 de enero bajo el nombre Paddington: Aventura en la selva. ¿Vale la pena esta nueva aventura del oso favorito de Inglaterra?

Una cinta sobre la familia… de nuevo
Cuando Paddington descubre que su amada Tía Lucy desapareció de la Casa para Osos Retirados, la familia Brown y él se dirigen a la selva de Perú a buscarla; la única pista de su ubicación es un lugar marcado en un enigmático mapa. Determinado a resolver el misterio, Paddington se embarca en una emocionante búsqueda por las selvas del Amazonas para encontrar a su tía… y puede que también descubra uno de los tesoros más legendarios del mundo.
Inspirado en los niños refugiados judíos de Europa que llegaban a Gran Bretaña, Paddington nos ha entregado grandes aventuras en el cine que van desde encontrar un hogar con los Brown, hasta ir a prisión por un crimen que no cometió. En esta ocasión, nuestro oso favorito viaja a Perú en búsqueda de su Tía Lucy, donde va a recibir de nuevo ayuda de su familia londinense.
Paddington: Aventuras en la selva logra mantener la comedia física ligera que no llega a sentirse forzada, y que logrará sacar más de una carcajada con los momentos que nos entrega su protagonista, el cuál está decidido a lograr su objetivo. Aunado a ello, nos encontraremos a nuevos personajes que llegan a ser relevantes para la historia y que sorprende verlos interpretados por talentos conocidos.

Un cocktail de personajes
Primero tenemos a Olivia Colman en el papel de la Madre Superiora, quien está a cargo del hogar de retiro para osos donde se encuentra la tía Lucy. Y segundo pero no menos importante, Antonio Banderas como el capitán Hunter Cabot, a quienes nuestros protagonistas alquilan su barco para encontrar a la tía de Paddington. Su reducido elenco logra destacar cada uno por su cuenta.
Y eso no es todo, ya que esta tercera entrega nos logra reiterar su lindo y emotivo mensaje sobre la importancia de la familia y no solo a través de Paddington y su tía, lo cuál se agradece al no sentirse repetitivo.
En conclusión, Paddington: aventura en la selva es una gran película apta para toda la familia y con un lindo mensaje que no está de más recordarlo. Una prueba de que aún se pueden hacer películas infantiles sin necesidad de tratar a su principal público objetivo ––los niños–– de ignorante. Y quédense al final, que tiene una escena post créditos, 6.5 de 7 vidas a esta nueva gran aventura en tierras latinas.

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