El cine de terror, constantemente ha estado intentando crear historias frescas y adaptadas a las narrativas actuales, para poder traer de vuelta a todos aquellos monstruos que en algún momento se convirtieron en un icono para el género, así como referentes dentro de la cultura popular. Y si bien, dentro de estos proyectos hemos tenido cintas que han salido bien, como el hombre invisible o recientemente Nosferatu, muchas veces estás nuevas adaptaciones se ven envueltas en un problema, el problema de querer vender al personaje, en este caso al Hombre Lobo, sin necesariamente darle al espectador un producto de calidad.
En esta ocasión, el director Leigh Whannell y el ya conocido productor Jason Blum, nos traen a la pantalla grande uno de los que probablemente sean de los monstruos del cine menos explotados en la actualidad y ese es nada más y nada menos el Hombre lobo.

¿De que va?
Hombre Lobo, nos presenta la historia de Blake (Christopher Abbott), hombre de familia que después de treinta años, regresa a la casa en donde pasó su infancia, en compañía de su esposa Charlotte (Julia Garner), y de su pequeña hija Ginger (Matilda Firt). Este viaje familiar, pronto se convertirá en una cacería, pues una vieja leyenda con la cual Blake se había encontrado en su niñez, regresará para atormentarlo a él y a su familia.
Hablando de manera objetiva, de cierta forma podemos notar que la cinta tiene un gran propósito con el personaje, pero lamentablemente ese objetivo se queda corto por la poca creatividad con la historia y es aquí en donde entramos al guion. Hombre Lobo, tiene una estructura bastante utilizada dentro de este género, en donde el protagonista se encuentra con el ente de su niñez y por fin enfrentarlo. Lamentablemente esta estructura aunque es cliché, nunca termina de convencer por el poco argumento que se le da y por el nulo desempeño que tienen para manejar las situaciones dentro de un tiempo establecido, tanto que aunque la película se desarrolla en una misma noche, parece que se están tomando muchísimo más tiempo.

Hombre Lobo se inclina más a la comedia que al terror
Entrando a la parte de las actuaciones, tanto por la parte de Christopher Abbott y de Julia Garner, si bien en su inicio tienen una interacción un tanto interesante que te hace adentrarte a su vida personal y profesional, terminan convirtiéndose en actuaciones que hacen parecer a los personajes un tanto homogéneos, polos opuestos que por su naturaleza nunca terminan de complementar aquel punto fuerte que haga parecer su relación, algo creíble. Y de manera individual, podríamos a posicionar a Julia Garner, como aquel personaje que carga con la chispa de la película, la cual, no es el terror, sino el instinto.
Uno de los elementos que resaltan en la cinta y no de manera positiva, es el uso del maquillaje, pues aunque su tercer acto está lleno de escenas en la que el diseño del monstruo resalta más, las escenas sangrientas se hacen más presentes, el maquillaje no ayuda a que las situaciones verdaderamente se sientan un riesgo, incluso llega a parecer que nunca plantearon un diseño para el personaje, haciéndolo ver como una persona normal, con pelo en el rostro y uñas largas. Incluso se inclina más a lo gracioso y no a lo transgresor, pues también quieren jugar un poco con el horror corporal, cosa que lamentablemente no les sale bien.

Conclusión
Hombre Lobo, no se podría considerar una película que llegue a ser por lo menos entretenida aún cuando su estilo es orgánico, su manejo de tiempo es lento, por lo que el ritmo no es conciso en ningún momento. La cinta podría ser una opción por si buscas algo entre comillas nuevo en esta cartelera y para que puedas generar tu propia opinión, pero genuinamente no podría considerarla una buena recomendación.
Calificación: 1.5/7

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